Entre los diversos elementos que pueden ser utilizados para pintar, la acuarela cuenta con diversas posibilidades creativas y con la que además podemos iniciarnos en el mundo de la pintura. Para ello solo se requiere de un pincel y algunos pigmentos que serán claves para la obra final. 

Lápices acuarelables 

También conocidos como lápices de acuarela, suelen ser similares a los lápices de colores que se usan con normalidad, pero estos pueden ser diluidos con agua, para ofrecer un gran número de posibilidades pictóricas que los asemejan a las acuarelas en otros formatos.

Una de las primeras recomendaciones antes de usar este material es crear una guía de colores, debido a que la pigmentación de estos lápices tiende a cambiar en función de su estado, es decir, si están secos o mezclados con agua. La guía puede realizarse humedeciendo el color y pintando sobre un papel donde se indicará al lado el número al que corresponde.

Técnicas para pintar con lápices acuarelables

Son diversas, entre ellas aplicar y humedecer, mezclar tonos, pigmento desde lápiz y humedecer la punta.

Aplicar y humedecer: se aplica el color sobre el papel y luego se le pasa un pincel húmedo por encima hasta que el color se vaya convirtiendo en una mancha homogénea.

Mezclar tonos: resulta una técnica genial cuando lo que queremos es obtener un tono mezclando dos colores. Inicialmente se aplica una capa de uno, de inmediato encima, se coloca el otro y con un pincel húmedo en agua, se pinta hasta que pueda verse una mezcla homogénea.

Pigmento desde lápiz: es una técnica útil especialmente para acentuar los colores. Y se procede con el pincel humedecido para extraer un poco de pintura del propio lápiz para utilizar directamente sobre el papel.

Humedecer la punta: este es un método donde se humedece la punta del lápiz directamente y el trazo queda bastante definido ya que el lápiz se ablanda pues se encuentra semi húmedo, y la textura es semejante a la de un color pastel.

Acuarelas: mezclar color 

 Usando paleta o godet: ésta podría tomarse como la manera más sencilla de mezclar la acuarela ya que solo se mezclan los colores en la propia paleta consiguiendo una mezcla bastante homogénea y además un tono más uniforme. En este proceso debemos tomar en consideración el tipo de paletas de colores:

  • Paletas metálicas o cerámicas: en ellas el color se distribuye de mejor manera y es más sencillo controlar la mezcla final con la que se trabaja.
  • Paletas plásticas: cuando se utiliza este tipo de paletas el agua tiende a acumularse por la tensión superficial provocando que el color con el que se trabaja no se vea con claridad.

Acuarela sobre papel

Es una técnica empleada al momento de buscar un resultado que no sea tan homogéneo. La misma es realizada sobre una superficie de papel donde algunos de los diferentes gradientes que componen el color final quedarán a la vista.

Para ello se realizar una capa de color sobre el papel y mientras se mantenga húmedo –sin olvidar limpiar el pincel para no manchar el godet– procedemos a la selección de otro color con el que se va a realizar la mezcla sobre el papel.

Superposición de capas 

Cuando se emplean ésta técnica, el resultado es totalmente distinto a los anteriores ya que se verán de manera detallada las diversas capas de colores veladas encima de las otras. Al aplicar la superposición, en lugar de mezclar colores se coloca una capa sobre la otra. Para ello se da una primera capa con el color seleccionado, esperamos a que seque para luego dar otra capa por encima. En cuánto a la cantidad de pintura ésta va a variar en función del color que deseamos  conseguir.