Hay actividades donde la tradición se hace presente como por ejemplo en las masías para bodas: en otras como el arte, la expresión artística que puede conservar una persona de la tercera edad puede resultar también bastante tradicional, o bien enriquecedora por el compendio de conocimientos que ellos podrían transmitirnos a través de la experiencia de quienes ya han vivido al menos seis décadas. 

Beneficios de una práctica artística luego de los 50 años

Son múltiples los beneficios que la práctica de las distintas actividades artísticas arrojan a las personas que ya se encuentran transitando la tercera edad, según gran cantidad de estudios que hasta ahora se han realizado en torno a este importante tema. Y es que una persona que apenas cuenta con estas edades, aún es capaz de estimular y seguir desarrollando el interés por distintas actividades con la idea de adquirir nuevos conocimientos y aprendiendo cosas que posiblemente antes no había alcanzado a hacer. 

Una forma de hacerlo es por medio de actividades grupales, las cuales les permiten expresarse, comunicarse con otros compañeros, despejarse de la rutina y con ello, incrementar su propia confianza. En cuanto a lo físico, se hace presente la estimulación del  movimiento en los miembros superiores por medio de las actividades plásticas, las cuales permiten mejorar su circulación para no perder la amplitud articular. Existen otros beneficios como los que a continuación mencionamos: 

El arte estimula a una mejor comunicación

Echar mano de las actividades artísticas a la tercera edad, brinda la posibilidad de expresarse de una manera distinta y por tanto, poder comunicarse y dar a conocer lo que se siente y se quiere, o bien, mostrar una nuestra visión sobre algo. Esta manera de comunicarse, resulta de suma importancia para las personas que poseen alguna discapacidad como déficits en la comunicación, timidez o que su capacidad para comunicarse es limitada.  

Relajación y precisión

Para algunos el hecho de pintar puede calmar su temperamento nervioso. Así como también, les permite minimizar los temblores y trabajar con precisión manual. En cuanto a las emociones, la pintura los torna más atrevidos, lo cual potencia y reconoce el esfuerzo de las personas mayores. Por medio de las diversas técnicas artísticas la pintura se convierte en una excelente distracción despejado la mente de angustias. 

Actividad motriz

A través del empleo de distintos materiales como lápices, pinceles, plumones, carboncillos, entre otros, la motricidad fina se ve favorecida grandemente, sobretodo si las personas padecen de entumecimientos en muñecas y dedos. Estimular la precisión por medio del manejo de los distintos utensilios suele perfeccionarse en la medida en la que se trabaja dicha capacidad. 

Estimulación de la actividad cerebral

La pintura por ejemplo incide de manera positiva en la calidad de la salud de todas las personas luego de los 50 años, y ello es porque les permite trabajar la capacidad de concentración, la paciencia, la perseverancia, la disciplina y la creatividad, y en consecuencia, se disminuye el el estrés, frena el deterioro cognitivo, conduce a un mejor  trabajo de la autoestima, favorece la psicomotricidad tanto fina, como gruesa, entre otros beneficios.