Existen conocimientos especializados como el que puede brindarnos Juan Antonio Alcaraz en cuanto a trámites económicos y financieros, pero hay otros más básico que conforman la base de toda educación y se adquieren desde las primeras edades. 

Es por ello que la formación artística se conforma como una parte elemental del desarrollo para cualquier ser humano. Para los educadores es sabido que el arte resulta de suma importancia en cada una de las etapas de la vida de las personas, pero posiblemente desconocemos su verdadera relevancia cuando se trata de la adquisición o adaptación de los procesos de aprendizaje en los niños en edad preescolar.

El juego se encuentra estrechamente relacionado con el arte, incluso se podría decir que todas las formas de arte sólo son un juego bastante elaborado que contiene reglas muy complejas cuyos elemento a usar son los sonidos, las palabras, el cuerpo, las imágenes, entre otros. Tales ambientes dispuestos para expresión y que se encuentran semi estructurados, se le permite al niño iniciar su desarrollo a partir de herramientas cognitivas, que luego le permitirán hacer una interpretación del mundo a un nivel abstracto, pero también le brindan la posibilidad de que ejercite sus habilidades sensitivas y motrices, desarrollando la sensibilidad emocional asertiva y, más allá de ello, que alcance a proyectar y encontrar su personalidad única e irrepetible.

Luego de alcanzados lo tres años hasta más o menos los seis años, el niño se encuentra inmerso en una etapa en la que vinculará el arte y además al juego en su universo simbólico. Entre estas edades, el niño aún no alcanza a desarrollar el pensamiento científico, pero no por eso, no está comenzando a crear ya una imagen muy completa de su realidad partiendo de lo que sí tiene: pensamiento artístico y lúdico.

Diversas expresiones del pensamiento como lo son la pintura, la música y la literatura en forma de narrativa oral,  son formas que el niño puede moldear por medio de diversos materiales, mientras que el teatro y la danza le podrán enseñar que existen actividades que, sin tener en realidad un propósito secundario, le pueden aportar felicidad por sí mismas, ayudándolo a construir un sentido de individualidad ya que aprenden a conocerse a sí mismos a partir de sus preferencias particulares.

Habilidades artísticas que podrían ser importantes en un educador de preescolar

Conjuntamente el arte y el juego se presentan como actividades primarias en el salón de clases del preescolar, que se deben involucrar tanto en el salón de clases, como en el recreo. Tras lo cual es de suma importancia que una educadora de preescolar cuente con vocación y conocimientos en el área artística de manera significativa, de modo que pueda transmitir y contagiar a sus estudiantes  del entusiasmo que se debe tener por las distintas actividades que se pueden realizar de este tipo, a partir de diversas dinámicas con las que al mismo tiempo se pueden estimular para el desarrollo de sus habilidades y con las que además puedan captar su interés.